16/06/2010
Cuando el paro supera ya el 20% no es momento para descartar ninguna opción. En efecto, parece lógico pensar que si trabajamos menos horas, habrá trabajo para mas gente. España se desmarca también en este punto de la media de la Unión Europea, en la que casi el 20% de los profesionales trabajan a jornada parcial, frente al 12% que usan este modelo de contratación en España.
La típica figura del empleado a tiempo parcial en España dista mucho de la que se presenta en otros países. En España suelen ser personas con una baja o nula formación profesional, generalmente trabajando en sectores como la restauración o la hostelería. Pasemos a estudiar las posibles causas de esta situación:
Alemania ha usado una estrategia basada en el empleo a tiempo parcial para evitar que aumente el paro. En esta estrategia colaboran el Gobierno, junto con el empresario y el propio trabajador. El trabajador acepta una reducción de tiempo de trabajo, junto con una reducción proporcional de su salario y una ayuda del Gobierno, a cambio evita ser despedido. La medida se toma de manera temporal, es decir, la empresa volverá a restablecer el contrato original cuando su situación económica lo permita. —Equipo de redacción
10/06/2010
La propuesta del principal partido de la oposición insta al Gobierno a sustituir su plan de ajuste actual en pensiones y salarios, con uno alternativo que consiste en:
Podemos empezar destacando que el plan completo del PP solo ahorra 3120 millones de euros, frente a los 8250 que consigue ahorrar el plan de ajuste en pensiones y salarios propuesto por el Gobierno.
De los cursos de formación profesional y formación continuada se benefician más de tres millones de trabajadores cada año. Gracias a estos cursos se invierte en capital humano y la industria española, mejora poco a poco su competitividad y su profesionalidad respecto de la industria de otras economías más desarrolladas, como la alemana.
De reducirse el gasto en formación, se obligaría a los trabajadores a recurrir a sus propios ingresos para formarse. Y esta situación no beneficia a nadie. Por su parte, el trabajador que opte por pagarse los estudios verá reducida su renta y no siempre podrá optar a las mejores oportunidades de formación. El trabajador que opte por no seguir una formación continuada, verá mermadas sus aptitudes, lo que repercutirá en su productividad y afectará, finalmente, al empresario.
No en vano se suele decir que el capital humano es la mejor inversión. Reducir gasto en formación de cualquier tipo, pero especialmente en las ayudas a la formación continuada que beneficia a trabajadores, empresarios e industria en general no es la mejor opción de ahorro. Es minar el desarrollo y la competitividad a medio y largo plazo.
Aunque sean dolorosos, los ajustes que propone el Gobierno solo afectan a corto plazo. Con el tiempo, los salarios de los funcionarios volverán a subir si la economía se recupera. Lo mismo sucederá con las pensiones, especialmente cuando se acerquen las campañas electorales!. —Equipo de redacción
01/06/2010
Y es que la mala fama que tuvieron estos estudios antaño sigue pasando factura. Los alumnos más estudiosos prefieren estudiar Bachillerato y seguir en la universidad, la mayoría ni se plantea la FP como una opción. Por el otro extremo, los “malos estudiantes” prefieren abandonar sus estudios e integrarse en el mercado laboral sin obtener siquiera un grado medio.
El mercado laboral español, con reformas o sin ellas, presenta problemas estructurales graves. La segmentación, el exceso de profesionales de la construcción y, como consecuencia de los estudios, el exceso de titulados universitarios y la falta de profesionales cualificados medios. Es decir, se tiende a los extremos y se deja un agujero importante en los niveles profesionales intermedios.
Las empresas, al buscar trabajadores encontrará por un lado demasiados titulados universitarios, con altas aspiraciones económicas y, por el otro lado se toparán con un batallón de peones sin ninguna cualificación. Un mercado laboral en estas condiciones no puede tender más que a la precariedad de unos y otros.
La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) da una recomendación: es necesario que el 85% de los estudiantes alcance, como mínimo, unos estudios de Bachillerato o FP de grado medio. El alto abandono escolar que presenta España debe ponernos sobre aviso, ya que a este ritmo, el mercado laboral español no se igualará en competitividad, productividad y conocimientos con el promedio europeo.
Las medidas del Gobierno para impulsar la FP en la última reforma, empiezan a dar tímidos resultados, si antes, en el curso 2007-08 había medio millón de alumnos matriculados en FP, ahora, en el actual curso se han matriculado 86.000 alumnos más. Sin embargo, con la situación del mercado laboral, no queda del todo clara la motivación de estos datos, ya que las dificultades para encontrar empleo empujan a muchos a estudiar y retrasar la incorporación al trabajo. —Equipo de redacción
13/05/2010
Parafraseando al propio Zapatero de hace algunas semanas: “resulta, cuanto menos, paradójico, que sean los mercados financieros, los mismos que han originado la crisis, los que ahora impongan las reglas de la recuperación”.
El presidente del Gobierno se quedó a gusto con esas palabras, pero ahora se las tiene que comer porque ya ha quedado claro quién manda y cuáles son sus objetivos. Los mercados financieros no comprarán deuda a menos que España reduzca el déficit, y si los mercados no compran deuda no salimos de esta. Por tanto, para salir de esta hay que satisfacer a los que crearon esta situación. En efecto, una paradoja.
¿Y los perjudicados? Pues los de siempre, los de a pié, los trabajadores y los pensionistas. Ignacio Fernández Toxo y Cándido Méndez, en rueda de prensa, acaban de anunciar su visión del asunto. Ambos han coincidido que las medidas tomadas por el Gobierno, a base de Decreto Ley, no servirán para reducir el desempleo. Al contrario, opinan que muy probablemente el paro aumentará, ya que se está alimentando el círculo vicioso al bajar sueldos y pensiones. Las medidas adoptadas por el Gobierno lastran el consumo, lo que ralentizará la recuperación económica, producirá más paro e impedirá el crecimiento económico. Los líderes de los sindicatos no descartan convocar una huelga general.
Pero, ¿porqué estas medidas? ¿no había alternativa? Según Ignacio Fernández y Cándido Méndez, habría que recuperar algunos impuestos como el de transmisión patrimonial y el de sucesiones, además de subir el IRPF solo a las rentas más altas y añadir un tipo de IVA más elevado solo a los artículos de lujo. Ambos abogan por una disminución del déficit a base de aumentar los ingresos en lugar de recortar los gastos. Favorecer el consumo en lugar de grabarlo.
Sin embargo los expertos en economía coinciden en que esta medida es necesaria, entre ellos los impulsores de esta reforma, la ministra Elena Salgado, respaldada por el ex-ministro de economía Pedro Solbes y tantos otros expertos. Expertos que, por lo demás, no supieron prever esta situación, no la supieron evitar y no parece que sepan como sacarnos de ella. —Equipo de redacción